El chotacabras europeo (Caprimulgus europaeus)
En Málaga conviven las dos únicas especies presentes en Europa: el Chotacabras cuellirrojo y el europeo
Los chotacabras son un grupo de aves estrictamente nocturnas pero que no están emparentadas con las rapaces que tienen el mismo rango horario de actividad. En cambio, sí tienen un grado de parentesco con los vencejos, con los que comparten algunos rasgos físicos y de conducta, como forma general, aspecto de la cabeza, cortedad de las patas, captura de insectos voladores, etc.
En la provincia de Málaga conviven las dos únicas especies presentes en Europa: el Chotacabras cuellirrojo (Caprimulgus ruficollis) y el chotacabras europeo (Caprimulgus europaeus). Sólo están entre nosotros en la época de reproducción y en ambos pasos migratorios (el de primavera y el de otoño).
El cuellirrojo es un ave que frecuenta muchos ambientes, y es habitual verlo en zonas de campiña. En cambio, el europeo es un ave que necesita un ambiente más forestal y a más altitud normalmente, aunque existen excepciones en este sentido. Ocupa bosques abiertos de especies caducifolias y de coníferas, donde prefiere claros con vegetación arbustiva.
El Chotacabras europeo
En esta ocasión vamos a centrar nuestra atención en el europeo. La especie está presente ampliamente en Europa, siendo frecuente en la mitad norte de la Península Ibérica. En la mitad sur es más escaso, de distribución irregular y fragmentaria. De las dos especies es la más rara y localizada de la provincia de Málaga, porque según la información que se conoce hasta la fecha, sólo se reproduce en el Parque Nacional Sierra de las Nieves y su entorno más próximo. Aunque algunas aves se adelantan, este chotacabras llega a la zona de reproducción principalmente en la primera quincena de mayo y se solapa en parte con la migración de aves más norteñas que también pueden verse en este mes.
A su llegada no pierde tiempo, siendo frecuente escuchar el canto que les permite definir un territorio y encontrar pareja. Para los no iniciados resulta sorprendente descubrir que ese sonido parecido al de un insecto o al de algún motor a ralentí, es el del chotacabras europeo. Es una secuencia monótona que se podría transcribir como “rrrrrrrrrrrrrrrrrrrr” subiendo y bajando de tono a intervalos. Cuando está alarmado, o bien durante la migración, suele ser silencioso, pero entonces puede emitir unas notas que delatan su presencia, una especie de ¿cuic-cuic? en tono interrogante. Algunas aves sí ejecutan el canto típico de la especie en la migración de primavera, lo que puede llevar a confusión a los no conocedores de la especie, e interpretar que ocupan ese lugar como reproductores.
Si tenemos la suerte de verlo al atardecer, después de la puesta de sol y ya con poca luz, podremos apreciar su vuelo errático, quiebros y cambios de dirección encaminados a la captura de insectos voladores, su único recurso alimenticio. Caza principalmente polillas, escarabajos y dípteros, algunas de esas presas de gran tamaño. Canta prácticamente durante toda la época de reproducción, pero con más frecuencia al inicio, que es también cuando se dan los vuelos de cortejo que, si bien no son fáciles de observar, sí es posible escucharlos, porque durante la exhibición nupcial y marcado del territorio entrechoca las alas por debajo provocando un sonido muy peculiar, una especie de “palmadas”.
Es un ave que con frecuencia usa una rama gruesa como posadero diurno. Entonces se coloca paralelo a ella y, si no está alarmado, se aplasta contra el tronco de modo que esto, unido a su coloración mimética, lo hace muy difícil de detectar.
La reproducción
El nido, en cambio, se sitúa en el suelo entre hojarasca y ramitas. Cuando el ave está incubando es casi imposible de descubrir, y cuando se levanta, los huevos también son miméticos y difíciles de ver. Un chotacabras levantado del nido no se va muy lejos. Se posa un poco más allá. Si los potenciales predadores reparan en ello y optan por dirigir su atención hacia el adulto, cuando estén cerca el ave volverá a repetir la jugada, incluso simulándose herido para atraer la atención, alejando así el peligro de su nido.
La puesta consiste en dos huevos de color crema moteado de pardo y tras una incubación de 18 días, que realizan los dos miembros de la pareja, nacen unos pollos cubiertos de un denso plumón que disimula su silueta y los hacen difíciles de reconocer como aves. Prácticamente desde su nacimiento los pollos son capaces de caminar. Son semi nidífugos. Esto les permite cambiar de ubicación a voluntad con la ventaja que supone no ocupar una posición permanente si el nido ha sido descubierto o corre peligro de serlo. Con algo más de quince días de vida son capaces de vuelos cortos y son dependientes de los padres hasta los 30-34 días de edad.
Finalizada la época de reproducción, ya en el mes de septiembre inician su viaje hacia los cuarteles de invierno en África y es en octubre cuando el paso de aves es más notorio. El destino de estas aves es el tercio sur del continente africano.
Identificación y características anatómicas y biológicas
Comparativamente, el chotacabras europeo es de menor tamaño que el cuellirrojo y de color aparentemente más oscuro. En el segundo, el plumaje de todos los sexos y edades incluye en mayor o menor grado unas vistosas manchas blancas en la punta de las alas y en los extremos de las rectrices externas. Pero no ocurre igual en el europeo. En esta especie, sólo los machos adultos están provistos de estas manchas, estando ausentes en las aves jóvenes y en las hembras.
Anatómicamente, estas aves tienen unas peculiaridades que despiertan el interés de los observadores. Muchas de ellas no son visibles en el campo y solo se hacen evidentes cuando se manipula a las aves durante el trabajo del anillamiento científico.
-El tamaño de la boca es descomunal. Cuando la abren, la superficie útil para interceptar a sus presas es grande, lo que se ve reforzado por la presencia de las vibrisas, que aumentan aún más el radio de acción de la boca.
-Además de las vibrisas, en toda la cabeza y sobre todo en la frente y rodeando el pico, tienen una red de filoplumas que se suponen sensibles y probablemente aportan alguna información al ave.
-Los dedos son semi palmeados y en el central, la uña es pectinada, adoptando la forma de una especie de peine al que se le atribuye utilidad en el acicalado de las plumas.
-Los ojos tienen mucha movilidad, pudiendo mirar de frente pero también hacia arriba, sin mover la cabeza.
-Las narinas tienen una estructura muy peculiar, en cierto modo parecida a la de los proceláridos (paíños, pardelas, etc.). Su función parece de momento desconocida.
Investigaciones con resultados sorprendentes
Estudios muy recientes de la Estación Biológica de Doñana han hecho unos descubrimientos en el chotacabras cuellirrojo que posiblemente sean extrapolables a la especie que nos ocupa. Las aves para alimentarse dependen mucho de la luz ambiental para detectar a sus presas, porque su visión no es comparable a la de otras especies nocturnas. Por eso concentran su actividad en las últimas luces de la tarde y primeras de la mañana. En ausencia de luna llena el tiempo disponible de forrajeo disminuye mucho, por lo que las aves tienen que adaptarse a esas circunstancias. Han desarrollado un gran estómago en detrimento del intestino, lo que les permite acaparar gran cantidad de alimento en poco tiempo aprovechando las buenas condiciones de luz, aunque luego la digestión es muy lenta. Pero no es esta la única adaptación a su sistema de alimentación. Cuando la captura de presas baja, pueden pasar sin moverse todo el día y toda la noche para no gastar energía, incluso bajar su temperatura corporal en noches sin luna y con menos alimento disponible.
Hay mucho por descubrir aún en estas aves que sin duda nos seguirán sorprendiendo.




