Esta web utiliza cookies propias y de terceros para recopilar información que ayuda a optimizar la visita, aunque en ningún caso se utilizan para recoger información de carácter personal.

Más información Política de cookies

El halcón de Eleonora (Falco eleonorae), elegante y con solera

Noticias


El halcón de Eleonora (Falco eleonorae), elegante y con solera

Ave del mes de julio

Desde los confines de África tropical llegan cada verano al Mediterráneo los halcones de Eleonora, unos viajeros prodigiosos con una ecología única brillantemente adaptada para aprovechar los recursos de cada región en las fechas adecuadas.

Elegancia con solera

El evocador nombre de halcón de Eleonora nos transporta a la Baja Edad Media y a la isla de Cerdeña, donde la jueza Leonor de Arborea (Eleonora de Arborea según las fuentes) promulgó la primera ley conocida de protección de las aves, por la que se prohibía el expolio de nidos de azores y halcones. Este hecho, y que la descripción por primera vez de esta especie por parte de Géné fue sobre ejemplares sardos, le llevaron a nombrarla en honor a esta noble.

De tamaño similar al peregrino, el halcón de Eleonora es más esbelto y colilargo, con alas bastante largas y puntiagudas, típicas de un ave que hace migraciones de larga distancia. Algo que añade a su elegancia y misterio es la existencia de dos morfos distintos de la especie de manera similar a otras rapaces como el águila calzada. Por un lado, el morfo claro es negruzco en partes superiores y de color crema a rojizo estriado de oscuro en el pecho, y calzas rojizas. El atractivo morfo oscuro es completamente negruzco, como una sombra volante. Como en otras aves con varios morfos, existen plumajes intermedios, pero en todos encontramos la cara inferior de las alas oscura, un rasgo que los distingue de otros halcones similares.

Periplo desde Madagascar

El casi total de la población global del halcón de Eleonora pasa los inviernos boreales en Madagascar, donde durante la estación lluviosa se dan sus condiciones óptimas de hábitat y disponibilidad de alimento, ocupando sabanas y bosques repletos de grandes insectos como saltamontes y escarabajos. Para regresar cada año a Europa, los mismos halcones que vemos en las costas y montes malagueños comienzan su periplo cruzando un mínimo de 400 kilómetros de mar abierto a través del canal de Mozambique, para alcanzar la costa continental africana. Una vez allí, comienzan una odisea hacia el norte a través de tres cuartos del continente, dibujando varias curvas a través del cinturón selvático ecuatorial, y finalmente atravesando el Sáhara hasta arribar al norte de Marruecos y la península Ibérica.

Estrategia calculada

La cría del halcón de Eleonora tiene lugar 2 o 3 meses más tarde que el resto de halcones, y tienen sus motivos: su estrategia consiste en situar sus colonias en acantilados costeros cuidadosamente escogidos para interceptar la llegada de pequeños migrantes. Cada verano y otoño, millones de aves paseriformes (pequeñas aves canoras) comienzan su viaje de vuelta a sus zonas de invernada en África subsahariana, después de criar en el continente europeo. A menudo, cubren enormes distancias de mar abierto para alcanzar la costa opuesta a través de la ruta más directa. Es por ejemplo el caso de aquellas que hacen escala en las Islas Baleares; después de una travesía oceánica de cientos de kilómetros, llegan con sus últimas fuerzas a los acantilados del archipiélago. Los halcones de Eleonora se aprovechan de su mermada capacidad física para darles caza en rapidísimas persecuciones sobre el agua, haciendo coincidir el crecimiento de sus polladas con los picos de llegada de estas aves. Dada la irregularidad de estas bonanzas de presas, altamente dependientes de factores meteorológicos, los halcones almacenan comida durante los días de abundancia en “despensas” donde amontonan las capturas vivas pero desplumadas para sus polluelos.

Veraneante continental

Como hemos visto, los halcones de Eleonora ajustan cuidadosamente su migración y cría a la abundancia de recursos tróficos en cada región. Una vez llegan a las costas ibéricas, en torno a junio, una parte sustancial de la población se adentra en la península, lejos de sus cuarteles de cría, para pasar la primera parte del verano en montes y valles. Esto coincide con una explosión de insectos de gran tamaño, como coleópteros, libélulas, polillas, etc., así como de pollos de aves residentes, con los que rellenarán sus reservas energéticas para afrontar mejor la cría, que tendrá lugar lejos de estas zonas entre finales de julio y octubre.   

En la provincia contamos con una zona de reavituallamiento de halcón de Eleonora conocida en el entorno del Paraje Natural Reales de Sierra Bermeja. Desde finales de junio-principios de julio se pueden ver allí a estos halcones cazando insectos sobre los pinsapares y pinares resineros de las laderas peridotíticas de este fabuloso enclave. De manera puntual pueden observarse halcones de Eleonora en otras zonas de Málaga durante sus migraciones, entre mayo y septiembre habitualmente.